Oh, ¡cómo quisiera
habernos conocido en otra época!
En el momento justo
en que la fuerza era mi virtud más destacable
y la inconsciente juventud un activo para
poder derribar cualquier obstáculo.
Entonces, nada ni nadie se hubiera interpuesto
entre tus manos marcadas por la naturaleza
que con pasión trabajas
y la feliz obstinación
que siempre ha dirigido los pasos
de mi ahora cansada vida
1 comentario:
potser sóc més iconoclasta del que puc admetre i amb mesura crec que s'ho pot ser iconoclasta
Publicar un comentario